Realmente La ciudad de la alegría es un libro que nadie debería no haber leído. Es una verdadera lección de vida, de alegría y de esperanza, que nos enseña que hay que vivir con entusiasmo y alegría, aún en las peores circunstancias, y darse cuenta, sobre todo cuando uno se enoja, pelea, entristece o disgusta por nimiedades de la vida cotidiana, que en Calcuta, entre los más desheredados del mundo, las personas viven con una inmensa esperanza y alegría, en la miseria más terrible, y que no hay nada mejor que cooperar desde donde uno puede, en la medida que puede, para cambiar las horribles realidades de un mundo que no debería autodestruirse con los ojos cerrados.
miércoles, 28 de enero de 2009
La explicación de mi nombre...
Realmente La ciudad de la alegría es un libro que nadie debería no haber leído. Es una verdadera lección de vida, de alegría y de esperanza, que nos enseña que hay que vivir con entusiasmo y alegría, aún en las peores circunstancias, y darse cuenta, sobre todo cuando uno se enoja, pelea, entristece o disgusta por nimiedades de la vida cotidiana, que en Calcuta, entre los más desheredados del mundo, las personas viven con una inmensa esperanza y alegría, en la miseria más terrible, y que no hay nada mejor que cooperar desde donde uno puede, en la medida que puede, para cambiar las horribles realidades de un mundo que no debería autodestruirse con los ojos cerrados.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

caray...habra que leerse el libro
ResponderEliminaraunque yo fui taan comodona que vi la peli : )
ala si! recuerdo cuando me obligaron a ver esta pelicula y me gusto. q sentimental alex jajaja
ResponderEliminar